Acércate una silla
¿Te acuerdas de aquellas partidas de cartas en la mesa de la cocina?
La baraja que salía después de cenar. Alguien barajando fatal. Tu abuela desplumando a todo el mundo sin decir ni mu. La discusión sobre si aquella jugada valía o no. Nadie miraba el móvil, porque la noche entera estaba allí mismo, en la mesa.
Luego todos se mudaron.
La universidad, el trabajo, una casa a tres provincias de distancia, un huso horario que convierte «a ver cuándo nos vemos» en un problema de agenda. La mesa sigue ahí. Las cartas siguen en el cajón. Lo difícil ahora es juntar a todo el mundo alrededor.
CardsALot recupera la mesa
Hacemos los juegos de cartas que ya conoces — Hearts, Spades, Cribbage y nuestro propio STACKS — y los construimos para la forma en que viven hoy las familias de verdad. Las mismas reglas con las que creciste. Las mismas pullas. Lo único que ha cambiado es la distancia.
Jugad todos en la misma habitación, cada uno en su propio dispositivo. Juega con tu hermana desde la otra punta del país un martes por la noche. Juega con tu padre al otro lado del mundo, donde ya es mañana. Una mano de cartas con la gente que quieres, estén donde estén.
Uno se instala la app. Los demás solo juegan.
Toda partida necesita a alguien que reparta. Ese es el anfitrión — quien crea la partida e invita a los demás — y para ser anfitrión hace falta la app. Es gratis, va rápida, funciona con mala cobertura y se queda en tu pantalla de inicio, que es donde debe estar la partida. STACKS ya está disponible — el resto están en camino.
Los demás son invitados, y un invitado no necesita absolutamente nada.
Si te han invitado a una partida, juegas directamente en el navegador. Nada que descargar, nada que instalar, ninguna cuenta que crear. La misma partida, la misma mesa, la misma gente. El portátil del trabajo, el ordenador de casa, una tableta, un móvil sin espacio libre — sigues teniendo tu sitio en la mesa. Nadie tiene que pasar por una tienda de aplicaciones para entrar en tu partida.
Uno lo prepara todo. Los demás simplemente aparecen, como ha sido siempre.
Fáciles de aprender, difíciles de soltar
Nadie quiere un tutorial. Nuestros juegos se explican solos en unos treinta segundos, van lo bastante rápido para jugarlos en un descanso y tienen bastante fondo como para mantener viva una rivalidad durante años.
Pensados para toda la familia. Sin apuestas, sin dinero real, sin chat con desconocidos, sin anuncios persiguiendo a tus hijos por la pantalla. Solo el juego.
La mejor mano es la que se juega en compañía
CardsALot existe por una sola razón: la partida no debería acabarse porque todos hayan crecido y se hayan ido lejos.
¿Te apuntas?